Lingüística cognitiva


1. Introducción

No es sino la suma de teorías que tratan distintos aspectos del lenguaje, cada una con diferentes objetivos pero que comparten una base sobre el funcionamiento del lenguaje como la psicología, sociología, neurología, antropología, etc., La lingüística cognitiva no se centra solamente en lo ya estudiado por el generativismo y estructuralismo, trata de ir más allá.

Para poder acercarnos a la Lingüística cognitiva es menester hablar del cognitivismo, una corriente psicológica que se encarga del estudio de la cognición, es decir, de los procesos mentales implicados en el conocimiento, desde la percepción, la memoria, el aprendizaje, hasta la formación de conceptos y pensamiento lógico. Tomando de referencia, pues, a esta ciencia, algunos generativistas como Johnson, Lackof, y Langacker defendían la necesidad de una semántica que tuviera presente al individuo y sus habilidades cognitivas por lo cual obligo a romper con la tradición que existía hasta el momento.

Se le considera a Chomsky el precursor de esta ciencia ya que gracias a él se comprobó que era imposible explicar comportamientos humanos como el lenguaje sin recurrir a construcciones mentales. Pero no bastará la teoría de Chomsky para explicar el lenguaje ya que en el cognitivismo se recurrirá muchas veces a elementos extralingüísticos y rechazará el innatismo.

1.1 La naturaleza cognitiva del lenguaje

La Lingüística cognitiva adopta un punto filosófico que Jakoff y Johnson han denominado experiencialismo en contraposición del objetivismo, dos concepciones del pensamiento, que se pueden resumir en las siguientes consideraciones:

Objetivista
  • Pensar es manipular símbolos abstractos, que se relacionan directamente con el mundo.
  • El pensamiento es independiente del cuerpo humano.
  • El pensamiento es atomístico
  • El pensamiento es lógico y puede ser formalizado y descrito a partir de valores de verdad.
Experiencialista
  • El pensamiento responde a una estructura ecológica.
  • El pensamiento tiene carácter corpóreo, es decir, se basa en la experiencia corporal humana.
  • El pensamiento tiene propiedades gestálticas.
  • El pensamiento es imaginativo y solo puede describirse por modelos cognitivos.

1.2 Existen algunos postulados básicos de la lingüística cognitiva como:
  • El estudio del lenguaje no puede separarse de su función cognitiva y comunicativa.
  • La categorización se realiza a partir de estructuras conceptuales, relaciones prototípicas y de semejanza de familia.
  • El lenguaje tiene un carácter inherentemente simbólico.
  • La gramática consiste en la estructuración y simbolización del contenido semántico a partir de una forma fonológica.
  • La gramática es una entidad en evolución continua, “un conjunto de rutinas cognitivas que se construyen, mantienen y modifican por el uso lingüístico”.
1.3 Postulados básicos de la lingüística cognitiva

La lingüística cognitiva como todas las ciencias tiene líneas de investigación y estas parten de postulados comunes sobre el lenguaje y el estudio de la lengua como lo son:

La teoría de los prototipos: Se fundamenta en una concepción no tradicional de la categorización basada en la aceptación de categorías difusas, definidas por haces de rasgos y relaciones de semejanza de familia

Semántica cognitiva: Nos referimos a diferentes propuestas teóricas que intentan dar cuenta de la interacción entre lo ¡que tradicionalmente se entiende como significado "de diccionario" y los conocimientos enciclopédicos.

La teoría de la metáfora: Fue desarrollada por Lakoff en colaboración con Johnson y con Turner. Parte de la hipótesis de que la metáfora no es sólo una figura literaria, sino que es un mecanismo cognitivo que se utiliza para procesar información abstracta a partir de conceptos más concretos, simples y familiares.

La gramática cognitiva: Intenta poner de manifiesto las bases semánticas de la gramática.

La gramática de construcciones: Las construcciones se analizan como el resultado de la integración de construcciones sucesivamente más simples, incluyendo en un único nivel de análisis información morfológica, sintáctica y semánticopragmática.

Teoría de la gramaticalización: Se ocupa del cambio lingüístico.

El cognitivismo es considerando una de las principales tendencias en la lingüística actual, podemos decir que la lingüística cognitiva es un modelo funcional, no formal y basado en el uso, que puede cambiar dependiendo de cada individuo.

2. La categorización


La categorización es un mecanismo de organización de la información obtenida a partir de la aprehensión de la realidad, que es, en sí misma, variada y multiforme. La categorización nos permite simplificar la infinitud de lo real a partir de dos procedimientos elementales de signo contrario o, mejor dicho, complementario: la generalización o abstracción y la discriminación.

La lingüística cognitiva explica que el lenguaje es una capacidad para procesar información a partir de la percepción como la categorización. Las categorías son entidades graduales donde hay unos elementos que tiene la posición central, a estos se les llama prototipos y comparten información con otros elementos ocupando posiciones menos centrales.

2.1 La teoría de los prototipos

Inicialmente, Rosch definió el prototipo como el ejemplar que mejor se reconoce, el más representativo y distintivo de una categoría, puesto que es el que comparte más características con el resto de miembros de la categoría y menos con los miembros de otras categorías. Esta idea se une a la concepción de las categorías como entidades difusas, no como compartimentos estancos claramente delimitados y definidos: el paso dé una categoría a otra es gradual y viene marcado por miembros periféricos.

La gramática o, mejor, el metalenguaje gramatical, como parte integrante de la lengua, sigue los mismos principios de codificación y estructuración categorial que las categorías "extralingüísticas”. En síntesis, la teoría de prototipos y del nivel básico se muestran como instrumentos teóricos útiles para entender y definir mejor ciertos conceptos, como los de función y categoría gramatical, difícilmente explicables de manera satisfactoria desde postulados tradicionales.

3. Semántica y gramática

3.1 La naturaleza simbólica del lenguaje

3.1.1 Unidades simbólicas

Una de las hipótesis básicas de la lingüística cognitiva es que la gramática constituye un repertorio estructurado de unidades simbólicas, es decir, de elementos bipolares que resultan de la relación que existe entre un polo fonológico y un polo semántico. Por tanto, las unidades simbólicas constan de tres partes: una representación fonológica, por un lado, una representación semántica, por otro, y un vínculo simbólico bidireccional que asocia e integra estas dos representaciones en una sola unidad.

Dada esta concepción de la estructura lingüística, ni la forma ni el significado pueden considerarse componentes totalmente independientes o autónomos, sino que deben contemplarse como elementos íntimamente interrelacionados,

3.2 La semántica no composicional

El postular una teoría monoestratal como la cognitiva implica una cierta dificultad para analizar unidades simbólicas cuya estructura interna no es completamente composicional, es decir, aquellas que no resultan de la simple suma de las características de los constituyentes de nivel inferior.

La idea de falta de composicionalidad semántica resulta clara si examinamos el fenómeno de las frases idiomáticas que no son la suma de sus partes, en el sentido de que el significado de la frase entera. Es innegable, pues, que el significado global no es la suma de los significados de las distintas partes de la expresión.

3.3 Denotación y connotación

3.3.1 Dominios cognitivos

Los dominios cognitivos son representaciones mentales de cómo se organiza el mundo y pueden incluir un amplio abanico de informaciones, desde los hechos más indiscutibles y comprobados empíricamente hasta los errores más flagrantes, las imaginaciones más peregrinas o las supersticiones.

Es, por tanto, importante insistir en la naturaleza inherentemente enciclopédica de la semántica, lo que nos lleva a no disociar los aspectos denotativos de los connotativos. De hecho, Haiman y Langacker han postulado que no existe una clara línea divisoria entre el conocimiento lingüístico y el conocimiento del mundo; los dominios cognitivos y sus primos hermanos, los modelos cognitivos idealizados, constituyen elementos absolutamente centrales e indispensables de la estructura semántica, no sólo porque dan cuenta de nuestra habilidad para entender completamente una expresión dada, sino también porque nos proporcionan una explicación de por qué ciertos conceptos pueden recibir interpretaciones más o menos diferenciadas.

3.4 Perfil y base

La base se puede definir como la matriz subyacente de dominios cognitivos relevantes que se requiere o se evoca para comprender una expresión determinada. El perfil, por su lado, es la subestructura destacada sobre la base que la expresión en cuestión designa conceptualmente.

3.5 Imágenes y gramática

De las muchas habilidades cognitivas que poseemos, quizá la más importante respecto al significado lingüístico es nuestra capacidad de conceptualización, la interpretación y la comprensión, que juntas nos llevan a las imágenes; estas no se refieren necesariamente a la percepción visual, sino a la manera como concebimos una determinada situación. Se fundamentan, por tanto, en nuestra capacidad mental de estructurar una misma situación de varias formas. Según Langacker, las imágenes se derivan de la relación interdependiente que existe entre el contenido proposicional de una determinada conceptualización y la interpretación específica que se le da a dicho contenido.

Sin embargo, la verdadera innovación de dicha concepción no es relacionar los aspectos denotativos y los connotativos, sino demostrar que la gramática sirve, en gran parte, para estructurar el contenido conceptual de un enunciado y aunque el comportamiento gramatical no se puede deducir completamente del significado, tampoco se puede negar que la gramática se basa en la relación simbólica entre aspectos de la forma y aspectos del significado.

Con todo esto resulta natural afirmar que la semántica incide en la gramática: la gramática es un vehículo de la semántica y, como tal, la sintaxis se ve contaminada por ella.

4. Metáfora y metonimia

Todos llevamos un poeta dentro de nosotros, es natural nuestra capacidad para poder interpretar aquello que se nos diga en sentido figurado, es por eso que en este último apartado hablaremos de estos dos temas.

4.1 La metáfora

En una obra ya clásica, Lakoff y Johnson (1980) apoyándose en centenares de ejemplos, demuestran de manera convincente que la metáfora está al orden de día también en el lenguaje cotidiano y que afirmar lo contrario carece de fundamento. A partir de esta monografía, la metáfora adquiere un rango especial dentro de la naciente lingüística cognitiva. No se contempla como una mera figura retórica, ni tampoco como una anomalía lingüística; al contrario, se entiende como un proceso cognitivo que impregna nuestro lenguaje y pensamiento habitual.

La metáfora es un fenómeno tan ubicuo y tan usual que muchas veces ni siquiera nos damos cuenta de su presencia en nuestro propio discurso.

A la hora de abordar la descripción de la metáfora, conviene establecer una distinción entre expresiones metafóricas, por una parte, y metáforas conceptuales, por otra. Esta distinción resulta

Básica para el análisis cognitivo de la metáfora, ya que permite desvelar generalizaciones que, de otro modo, quedarían ocultas.

Las metáforas conceptuales son esquemas abstractos, como los, que sirven para agrupar expresiones metafóricas. Ejemplo: Quiero quitarme este peso de encima.

Una expresión metafórica, en cambio, es un caso individual de una metáfora conceptual. Ejemplo: La profesora bombardeó la exposición.

4.1.1 Metáforas de imagen

Las metáforas de imagen, en cambio, son metáforas concretas que proyectan la estructura esquemática de una imagen sobre la de otra. Ejemplo: Italia es una bota.

4.2 La metonimia
Nuestra poética interiorizada no se basa exclusivamente en la metáfora: incluye todo tipo de lenguaje figurado, como, por ejemplo, la metonimia, la hipérbole o la ironía. De estas figuras, la metonimia es la que recibe un tratamiento más pormenorizado desde la lingüística cognitiva, para poder comprender este concepto es necesario definir los conceptos punto de referencia y zona activa.

La metonimia puede definirse cognitivamente como un tipo de referencia indirecta por la que aludimos a una entidad implícita a través de otra explícita. Para comprender esta definición, examinemos brevemente el enunciado siguiente:

Suena el teléfono

Es de sentido común suena literalmente todo el teléfono. Por nuestro conocimiento del mundo sabemos que, en realidad, sólo suena una parte del aparato: el timbre. Es decir, aunque es el teléfono el que recibe una mención explícita, el timbre - en tanto entidad que participa directamente en la relación en cuestión (la de sonar) - es el "referente lógico”, o bien lo que en gramática cognitiva se denomina la zona activa.

Los procesos de la metonimia y la metáfora no son necesariamente excluyentes, sino que a veces funcionan conjuntamente y de forma complementaria. A lo largo de este apartado hemos podido comprobar hasta qué punto somos seres figurativos. En buena medida, nuestro sistema conceptual se organiza en consonancia con nuestra poética internalizada y esto se refleja en las concepciones figuradas que vehiculamos cotidianamente a través del lenguaje. En este sentido, cada uno de nosotros tiene cualidades de poeta, incluso aunque no nos percatemos de ello. En realidad, los procesos figurados del lenguaje cotidiano no son una cuestión de "meras palabras"; son, más bien, una cuestión de conceptualizaciones.

La lingüística cognitiva es una corriente que incluye distintas perspectivas y gracias a ella se pueden abarcar distintas formas para analizar el lenguaje.

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